domingo, 26 de mayo de 2019

Barbara Miller dirige "Placer femenino”, documental militante por la liberación sexual

Barbara Miller dirige "Placer femenino”, documental militante por la liberación sexual | Periodistas en Español





Barbara Miller dirige “Placer femenino”, documental militante por la liberación sexual

Cinco mujeres de cinco religiones distintas –judaísmo, cristianismo, brahmanismo, budismo e islamismo-, todas basadas en la misoginia, demuestran con su historia personal que la lógica patriarcal sigue imperando en el planeta
Dirigido por la realizadora suiza Barbara Miller, el documental  «#Placer femenino» (#Female pleasure) presenta a cinco mujeres valientes rompiendo el silencio impuesto por sociedades arcaicas y patriarcales, y por diferentes comunidades religiosas.
Placer femenino cartel
Con una fuerza increíble, estas mujeres luchan por su liberación sexual y su autonomía. Luchan y ganan, pero su victoria tiene un alto precio: todas han sufrido difamación, amenazas y procesamientos, han sido rechazadas por la sociedad en la que crecieron e incluso han recibido amenazas de muerte.
«En todo el mundo, y en formas diferentes, el cuerpo de las mujeres y su sexualidad continúan estando controlados», dijo Barbara Miller al presentar el documental en el último Festival de Locarno.
Mutilaciones, matrimonio forzado, violación, esclavitud… Cinco mujeres de cinco religiones distintas –judaísmo, cristianismo, brahmanismo, budismo e islamismo-, todas basadas en la misoginia, demuestran con su historia personal que la lógica patriarcal sigue imperando en el planeta: «Tanto si exhibe su cuerpo, como si lo esconde, la mujer es siempre un objeto que debe satisfacer la sexualidad de los hombres».
En el documental está Deborah Feldman, casada a la fuerza y convertida en la paria de su comunidad cuando rompió con su familia. Y Doris Wagner, la monja joven que salió del silencio para denunciar las repetidas violaciones de sus maestros en el Vaticano, en el mismísimo corazón de la iglesia católica. También Vithika Yadav, militante india que explica que en su cultura no existe la palabra amor y se ha perpetuado una cultura de la violación; las familias hindúes consideran a las niñas como una carga.
Está igualmente Rokudenashiko, artista japonesa encarcelada por obscenidad, quien ha presentado como un objeto artístico una escultura que reproduce su vulva, en un país donde la palabra vagina es tabú pero se celebra una fiesta del pene todos los años.
Y finalmente la musulmana Leyla Hussein, somalí que ahora vive en Londres donde ejerce como psicoterapeuta, quien sufrió una escisión a los siete años pese a vivir en una familia «moderna», y que explica que se sigue practicando en Africa, en Asia y también en Europa, en las familias de migrantes: nada menos que 137 000 casos en Inglaterra, en un año.
Los testimonios de estas cinco mujeres nos pintan un retrato bastante completo de la forma en que ha sido tratada la mujer durante la mayor parte de la historia, como algo destinado al placer de los hombres; el contexto religioso ha añadido una serie de adjetivos para acabar presentando el cuerpo de la mujer como «impuro, vergonzoso, indigno y responsable de todos los males del mundo».
«#Placer femenino» es un  emotivo himno, un alegato a favor de la libertad femenina presentado en una forma muy didáctica. Barbara Miller ha optado por un cine combativo y potente que apoya la lucha universal contra la violencia ejercida sobre las mujeres y reivindica una sexualidad femenina libre.

miércoles, 15 de mayo de 2019

SARAU PARA TODOS: A DESTRUIÇÃO DA EDUCAÇÃO - por Carlos A. Lungarz...

SARAU PARA TODOS: A DESTRUIÇÃO DA EDUCAÇÃO - por Carlos A. Lungarz...: A DESTRUIÇÃO  DA EDUCAÇÃO Carlos A. Lungarzo Professor titular (apos.) UNICAMP Ex-Professor visitante USP, UNESP, UERJ, UFPb Este a...



A DESTRUIÇÃO DA EDUCAÇÃO

Carlos A. Lungarzo

Professor titular (apos.) UNICAMP

Ex-Professor visitante USP, UNESP, UERJ, UFPb





Este artigo contém uma análise da atual política de genocídio

educacional do governo vandálico de Jair Bolsonaro e sua

inacreditável gangue de capiregime (no governo, no judiciário e no

parlamento) sem inteligência, sem moral e sem sensibilidade

nenhuma. Na última seção, intitulada Resistência e Solidariedade,

faço uma reflexão e um apelo para que lutemos por nossa

educação em toda a medida de nossas forças, visando recuperar a

democracia perdida.(...)


INTRODUÇÃO


Após a Segunda Guerra Mundial, o mundo soube que os nazistas haviam

exterminado milhões de pessoas em suas câmaras de gás. No entanto, poucos

sabiam que esse método foi inventado nos EUA. Já em 1921, duas décadas

antes do Holocausto, a Legislatura de Nevada aprovou uma lei autorizando

experimentar com cianureto em forma gasosa para aplicar a pena de morte. A

primeira cobaia foi um chinês, executado na prisão de Carson City, Nevada,

onde teve uma morte demorada e dolorosa em 8 de fevereiro de 1924.

Também os nazistas geraram indignação por queimar livros e perverter a

educação, mas, novamente, os verdadeiros inventores do método foram

esquecidos. O hábito de queimar livros é bem mais velho, e a primeira fogueira

conhecida é mencionada no único livro no qual os Bolsominions alguma vez

passaram os olhos (mesmo sem entender). Contudo, este trecho não é

daqueles que os pastores mencionam aos brados. Em Jeremias 36, 23, o rei

de Judá queima um rolo de pergaminho com um texto que ele não gostava. O

extenso verso não deixa dúvidas de que a autoridade religiosa destruirá tudo



aquilo que considere nocivo para seu poder.(...)



*Para ler texto integral, acessar: 


https://drive.google.com/file/d/0B9FR93OLJv-Uam5LNngzaHR0Nm9fNTZMYVBLVDY4aGRwUFBj/view?usp=sharing


miércoles, 8 de mayo de 2019

Comenzamos «Muro de Tránsitos» en Getxo (Vizcaya) con el taller «Muros y Huellas: Danza en la época de la cultura de violación» – Afroféminas

Comenzamos «Muro de Tránsitos» en Getxo (Vizcaya) con el taller «Muros y Huellas: Danza en la época de la cultura de violación» – Afroféminas



Este sábado día 11 comenzamos en Getxo (Vizcaya) la serie de talleres gratuitos «Muro de tránsitos». Desde mayo hasta julio se desarrollarán cinco talleres para derribar nuestros muros culturales. Trabajaremos, a través de talleres teórico-prácticos los nuevos lenguajes de cultura periférica y decolonial. Se trata de un trabajo en proceso que une creación contemporánea y otredad. A través de 5 sesiones, de las cuales serán 5 de ponentes, artistas, activistas y creativos que están en la frontera, en el muro virtual de nuestra sociedad, ya por ser migrantes, racializados o pertenecer a un colectivo diverso.
El taller del día 11 de mayo:
El día 11 empezamos con el taller de Sara Gottlieb «Muros y huellos: danza en la época de la cultura de la violación»
¿Cómo está la violencia sexual relacionada con otras fuerzas opresivas en el cuerpo, el arte, y la sociedad? Exploramos el movimiento como una herramienta hacia la liberación.
Los tejidos del cuerpo adquieren memoria. Se aflojan en condiciones de comodidad y se tensan bajo estrés. El trauma se expresa en el cuerpo por patrones, bloqueos, e impasibilidad. El movimiento entonces vuelve a ser un sistema de reclama.
En este taller empleamos la danza para transformar traumas en el cuerpo individual y en el cuerpo colectivo.
En particular, hablaremos de “la cultura de violación:” de su mirada, y sus efectos. Pensando en el cuerpo como transmisor de la comunicación, exploramos el efecto de varias calidades de tacto para abarcar prácticas de consentimiento y comunicación ética. Nos empoderamos en sentir autoridad sobre nuestrxs propias experiencias.
Con ejercicios de danza improvisada y movimiento auténtico, generamos un ámbito de intimidad donde pueden surgir expresiones de narrativas personales dentro de un contexto contenido.*
Como la violencia sexual existe en relación con otras fuentes de dominación y opresión, consideramos como las cárceles, la policía, y el sistema punitivo, afectan el cuerpo. Ellos son fuerzas que imponen límites sobre la sociedad civil, de esta manera cargan al tejido humano con tensiones, miedos, represiones, etc. Juntxs bailamos para motivar la liberación y fortaleza.
La tallerista
Sara Gottlieb
Sarah Gottlieb es una persona queer, bailarina, coreógrafa, pedagoga, escritora y activista de Chicago, actualmente reside en Madrid. Su investigación se enfoca particularmente en la identidad queer, la comunidad feminista y el papel del movimiento en transformar traumas, especialmente relacionados con la violencia sexual. Sus obras de improvisación escénica combinan danza, investigación somática, y lo político; y han sido presentado por Nueva York, Chicago, San Francisco, Madrid, Francia y México. Como intérprete, Sarah trabaja con Ivelize Brown en la Compañía ¼ experimental; con Concuerdas en Madrid; Ilona Bito en Nueva York; y dirige el proyecto Dances in the Dark, una pieza coreográfica en la oscuridad que explora identidades marginales y la visibilización social. Sarah ha sido profesora de danza improvisada en varios contextos. Actualmente enseña en http://estudio3.org en Madrid; y con Aurora Valverde desarrolla pedagogía QUEER para el estilo de danza Contact Improvisación (CI). Sarah es activista con https://www.sosracismomadrid.es y también escribe artículos sobre la sexualidad ética en CI en el blog basada en Nueva York: http://contactimprovblog.com. https://sarahgottlieb.org
*Este taller no es un espacio terapéutico. El asistir a este taller implica asumir responsabilidad por nuestrxs propios procesos personales que puedan ocurrir dentro de la investigación, reflexión, y proceso creativo.
Apuntarse:
GRATUITO (plazas limitadas. Requiere preinscripción)
Inscripciones en asociacionmujeresconvoz@gmail.com o a través de wathsapp 655603809
Afroféminas

miércoles, 1 de mayo de 2019

Decálogo de escritura afrofeminista, Yolanda Arroyo Pizarro

Decálogo de escritura afrofeminista – Afroféminas



Decálogo de escritura afrofeminista

Una ilustración de @stephanie.chavess
1.       Contar una historia es irte en contra del mundo; escribe desde tu negritud subversiva. Sé afroversiva siempre.
2.        Una historia finaliza con el lector; escribe desde los abusos que tu afrolesbofeminismo te ha costado.
3.      Conviértete en Eleguá para tus personajes, abre sus caminos; escribe desde tu afrovisibilidad.
4.       La voz narrativa o poética debe ser intensa y a la vez sosegada; escribe desde la vagina. Si no tienes, tómala prestada.
5.       Haz uso del erotismo intencional; escribe desde un clítoris que se masturba. Si no tienes, tómalo prestado.
6.       Resiste desde las palabras; escribe desde tu boca que besa a un clítoris que se masturba.
7.       Lucha desde las palabras; escribe siempre desde la denuncia del machismo.
8.       No escribas nunca a favor de los poderosos; escribe siempre desde la afrojusticia y la afroreparación.
9.       Donde no puedas amar, no te detengas; escribe desde tu transgresor romance no monógamo.
10.   Todos los decálogos que conozco, escritos antes que este, son de hombres cis; escribe en contra del Cis-tema patriarcal y desde la denuncia de todas las lgbttqfobias. 

Yolanda Arroyo Pizarro 
Escritora y activista puertorriqueña. Ha publicado libros que denuncian y visibilizan, con apasionados enfoques que promueven la discusión de la afroidentidad y la sexodiversidad. Su libro de cuentos Las negras, ganador del Premio Nacional de Cuento PEN Club de Puerto Rico en 2013, explora los límites del devenir de personajes femeninos en época esclavista, quienes desafían las jerarquías de poder. La autora ha ganado también el Premio del Instituto de Cultura Puertorriqueña en 2012 y el Premio Nacional del Instituto de Literatura Puertorriqueña en 2008. Su más reciente obra se titula “Yo, Makandal, poemas”. Editorial Boreales. 2017. Más textos de Yolanda para 

lunes, 29 de abril de 2019

FERNANDO AGUIAR AGUIAR ART ACTION #2 6 a 28 de Abril Galeria Casa d’Avenida

 
 
 
 
 
 
  FERNANDO AGUIAR 
 
  AGUIAR ART ACTION #2 
 
 6 a 28 de Abril
 
Galeria Casa d’Avenida
Av. Luísa Todi, 286
Setúbal
 













 
“AGUIAR ART ACTION #2” tem como linha condutora as diversas ações estéticas e intervenções poéticas que Fernando Aguiar tem realizado,
pelo que a sua imagem não aparece como forma de autorrepresentação mas como elemento gráfico que é utilizado esteticamente na conceção
de outras obras: performances que são fotografadas / fotografias que são impressas / impressões que resultam colagens
/ colagens que são manipuladas digitalmente / imagens digitais que são o ponto de partida para as pinturas.
A exposição apresenta trabalhos que assinalam essas fases do processo criativo e que resultam, por sua vez, em obras autónomas,
num método de revisitação do próprio trabalho.
A exposição integra ainda obras que registam outras fases das intervenções estéticas,
como um projeto de performance a realizar na Lua (“IMPONDER(H)ABILIDADE”, 1983),
ou os resquícios de uma performance(“MUY FRÁGIL” , 2006).



FERNANDO AGUIAR

está representado nas seguintes coleções:

Museu de Serralves 
Millenium BCP
Museo Vostell Malpartida
Fundação Cupertino de Miranda
Museum Für Modern Kunst
Fondazione Berardelli
Szent István Király Múzeum
Museo de las Encartaciones
Luciano Benetton Collection
Museu Municipal Santos Rocha
National Center of Contemporary Art
Fondazione Bonotto
Instituto Federico Garcia Lorca
Museo D’Arte Moderna e Dell’Informazione
e em muitas outras coleções institucionais e particulares.

domingo, 21 de abril de 2019

Trajetórias e saberes dos povos originários, por Luiz Henrique Eloy Amado – Philos

Trajetórias e saberes dos povos originários, por Luiz Henrique Eloy Amado – Philos





Os povos indígenas têm muito para oferecer às sociedades não indígenas. São detentores de uma cultura riquíssima, marcada pela diversidade de línguas, cosmovisões e modos de vida no seu trato com a natureza e a espiritualidade, que se traduzem no bem viver. Temos também o nosso modo de fazer política, consistente em ações que visem à garantia de direitos historicamente conquistados.
Em 2018 a Constituição completou 30 anos de sua promulgação. Conhecida como Constituição Cidadã, documento que reconheceu diversos direitos socioambientais e solidários, a Carta de 1988 trouxe também um capítulo específico dedicado aos povos indígenas, inovando na ordem jurídica brasileira e reconhecendo um Estado pluriétnico, impondo o dever de respeito às organizações sociais, às línguas, aos costumes, às crenças e às tradições dos povos originários deste país.
Quando se fala em direito dos povos indígenas, é muito comum se referir à Constituição Federal. Não por acaso, ela é, sem dúvida, uma legislação divisora de águas na história do indigenismo brasileiro, pois marcou a transição de mudança de paradigma na relação do Estado brasileiro com os povos indígenas. Se antes a orientação estatal era “integrar” os povos indígenas à dita “comunhão nacional”, partindo da ideia de que essas sociedades eram sinônimo de atraso social e cultural, a nova Carta rompe com essa visão e determina o respeito e a manutenção dessa diversidade cultural.
Entre as lideranças, também é consenso referir-se ao documento quando se fala nos direitos dos povos originários. É sempre bom rememorar a participação ativa dos povos indígenas no processo da Constituinte de 1988, que resultou na elaboração de um texto que contemplasse a dimensão sociocultural indígena. Lideranças de diversos povos e oriundas das mais variadas regiões do país compareciam diariamente no Congresso, ocupando os corredores da casa legislativa, fazendo lobby com os deputados constituintes com o único intuito de levar suas propostas para que seus direitos fossem contemplados. Sem dúvida, o episódio é um exemplo de participação ativa na construção da cidadania intercultural, fruto da luta do movimento indígena brasileiro.
Quando se fala nesse movimento, é comum citar as décadas de 1970 e 1980 como o início da mobilização indígena no país. No entanto, é preciso relembrar que o movimento é um processo de resistência que existe desde quando a Coroa portuguesa aportou neste território, em 1500, por parte de várias comunidades e lideranças, as quais, cada qual ao seu modo próprio, se opuseram ao processo colonial.
Contudo, precisamos, é claro, destacar que em cada momento histórico o movimento indígena foi marcado por formas, simbolismos e apropriações estratégicas. Ou seja, os anos 1970 e 1980 foram apenas mais uma maneira de como lideranças se apropriaram e se posicionaram perante aquele contexto histórico, mais uma etapa marcada por lutas e conquistas que se extraíram concretamente de líderes como Raoni Metuktire, Megaron Txucurramãea, Ailton Krenak, Álvaro Tukano, Domingos Veríssimo Terena e Paulinho Piakan.
Estamos relembrando os 30 anos da Constituição, um documento que marcou em muito a vida das comunidades indígenas. Neste ano, o Mekukradjá – Círculo de Saberes: o Movimento da Memória, promovido pelo Itaú Cultural e que contou com a curadoria de Daniel Munduruku e da antropóloga Junia Torres, propiciou o encontro de várias dessas figuras históricas e também de uma geração de jovens indígenas que trazem em sua trajetória a passagem pelas universidades. Tendo a oralidade como traço marcante, esses jovens agora se valem de novos instrumentos: “o saber dito científico aliado ao conhecimento tradicional” como arma para a defesa dos direitos dos povos indígenas e da Constituição, que vem sendo atacada ao longo de todos esses anos.
Nossas lideranças dão exemplo de verdadeira participação democrática e incidência nos poderes republicanos, pois, todas as vezes em que alguma decisão lhes afeta, elas deixam suas aldeias e vão a Brasília falar com as autoridades frente à frente. O cacique líder de sua comunidade senta para conversar com o ministro, o presidente, enfim, a autoridade do “branco”. Exemplo concreto disso foi a recente ida de uma comissão de lideranças indígenas da Raposa Serra do Sol, que na bagagem traziam um dossiê sobre suas comunidades, com dados atuais da população, da produção, do sentimento de solidariedade, da autonomia e do bem viver presente entre eles e seu território. O recado levado a todos os gabinetes dos ministros do Supremo Tribunal Federal (STF) foi claro: a decisão da Raposa Serra do Sol foi acertada. O que provocou essa visita ao ministro do STF foi, é claro, uma manifestação do ministro Gilmar Mendes, que em outra situação havia reclamado que a decisão de demarcação daquela terra indígena fora equivocada.
O ano de 2018 foi marcado também pela intensa participação de representantes indígenas no pleito eleitoral aos mais diversos cargos: deputado estadual e federal, senador, vice-governador e até mesmo o caso inédito de Sonia Guajajara concorrer numa chapa presidencial. Ao todo, foram 131 candidaturas indígenas pelo Brasil, demonstrando a percepção que esses povos têm da importância de ocupar o espaço legislativo como arena para a luta por seus direitos, por meio de seus representantes próprios.
O movimento indígena continua, agora com novos personagens que trazem na bagagem a reverência aos seus líderes tradicionais e outros conhecimentos que surgem a partir do contato com a universidade do “branco” – travando uma luta para excomungar dos poderes da República todo e qualquer ato racista que tende a negar direitos a uma coletividade que sempre foi invisibilizada e condenada ao genocídio. Em sua maioria, são atos de agentes estatais que deliberadamente agem contra as populações, não se tratando de mero desconhecimento da questão indígena, mas, sim, de um argumento racista para legitimar a usurpação das terras, favorecendo interesses políticos e econômicos de setores particulares da população brasileira.
O movimento indígena não para. O seu comando não pertence a nenhuma liderança indígena que esteja viva no presente momento. O seu comando pertence aos nossos encantados, aos nossos ancestrais. Por isso, cada qual em sua área de atuação, seja nas organizações indígenas ou nos rincões da máquina pública deste imenso Estado, devemos obediência irrestrita aos valores deixados por nossos ancestrais, sob pena de sermos descartados ao esquecimento. O movimento indígena segue seu ritmo e seu fluxo, segue a resistência para a existência dos povos. Ele não para!

Luiz Henrique Eloy Amado é indígena Terena da Aldeia Ipegue. Advogado, doutorando em Antropologia Social – Museu Nacional da Universidade Federal do Rio de Janeiro (UFRJ). Assessor jurídico da Articulação dos Povos Indígenas do Brasil (Apib).

sábado, 6 de abril de 2019

Los conquistadores de América del norte

Los conquistadores de América del norte | Periodistas en Español



Los conquistadores de América del norte

Un ensayo y varias novelas abordan desde perspectivas diferentes la extinción de las tribus indígenas de Norteamérica
La carta del presidente de México López Obrador al rey Felipe VI solicitando que  España pida perdón por los excesos en la conquista de México por Hernán Cortéstrae a la actualidad un tema que ha sido tratado desde diferentes perspectivas, dependiendo de los intereses de los imperios que colonizaron aquellos territorios.
La cultura yanqui ha ensalzado tradicionalmente como héroes a los colonizadores que exterminaron a los indígenas, aunque últimamente se han publicado ensayos, se han escrito novelas y se han estrenado películas que son muy críticas con aquellos episodios.
A lo largo de muchos años se han publicado leyendas negras sobre las conquistas de los españoles y de los colonos anglosajones, pero apenas se han divulgado informaciones sobre los excesos que los mismos mexicanos llevaron a cabo en su territorio para exterminar a tribus como los apaches.

La conquista entre la ficción y la historia

La conquista de los territorios que hoy ocupan México y los Estados Unidos ha sido largamente tratada, sobre todo en el cine de Hollywood, que inventó el western, uno de los géneros más celebrados por la industria.
Ahora me rindo cubierta
Un libro de reciente aparición, “Ahora me rindo y eso es todo” (Anagrama), del escritor mexicano Álvaro Enrigue, recoge, entre la historia y la ficción, algunos de los episodios de aquella colonización y exterminio protagonizados por yanquis y mexicanos: “Si los gringos fueron crueles con los apaches, los mexicanos nos quedamos sin madre por hacerles lo que les hicimos y seguimos sin tenerla: no los recordamos y su ausencia en nuestra memoria nos reduce”, afirma Enrigue en este libro.
En 1886, después de su última huida de la reserva en la que había sido  ingresado, el jefe apache Gerónimo se rendía a las fuerzas del general George Crook en el Cañón de los Embudos, en la Sierra Madre occidental. Sus palabras al reconocer la derrota fueron: “Antes me movía como el viento, ahora me rindo y eso es todo”, una sentencia que da título a este libro del escritor mexicano.
La figura de Gerónimo, el último héroe de la Guerra Azteca, centra el desarrollo del libro de Enrigue, una narración de género inclasificable, entre la crónica histórica, el relato novelesco y el diario. Enrigue sigue los pasos de Gerónimo, quien era mexicano y hablaba español, desde que era el temible jefe indio que puso en jaque a los ejércitos de México y Estados Unidos hasta su confinamiento en el Fuerte Sam Houston de San Antonio, Texas, mientras esperaba, acompañado por algunos de los suyos entre los que estaban su propio hijo Chapo, y Naiche, el hijo de Cochís, el tren que iba a trasladarlo a un confinamiento temporal en una reserva de Florida. Gerónimo terminó muriendo a los 79 años en la base militar de Lawton, Oklahoma.
En esta obra de Enrigue las citas históricas y los personajes reales que protagonizaron la rendición de Gerónimo y los suyos alternan con el relato novelesco que cuenta el secuestro de una mujer por un grupo de apaches y la persecución que inicia en su búsqueda una expedición formada por irregulares en territorios controlados por los indígenas.
Las penalidades de la rehén durante su traslado al campamento apache están narradas con un dramatismo que traslada al lector las vivencias de una  situación en el límite entre la vida y la muerte. Camila, nombre de esta mujer mexicana, terminará integrándose y uniéndose al jefe Mangas Coloradas, padrastro de Gerónimo, un episodio inspirado en un suceso real.
Un tercer hilo conductor del libro de Enrigue es un diario donde el escritor cuenta un viaje de vacaciones con su esposa Valeria y sus tres hijos a la Apachería, el extenso territorio de los apaches entre los actuales Estados Unidos y México (incluida una emotiva visita a su cementerio de Fort Still), esos territorios en los que se van desarrollando los episodios, novelescos e históricos, que se cuentan a lo largo del libro. Al final, historia, novela y diario confluyen en una misma narración como si formasen parte de un único relato.

La conquista de la nueva españa

Pocas gestas históricas han alcanzado grados de riesgo y aventura como la de los conquistadores españoles en América. Son conocidas las de Hernán Cortés y Pizarro, aunque no con la suficiencia que otros países y otras culturas han divulgado las suyas (por ejemplo, las ya citadas producciones de Hollywood sobre la  conquista del Oeste).
Sin embargo, permanecen prácticamente ignoradas las epopeyas de los españoles en esa ancha franja de territorio americano que se inicia en la desembocadura del río Colorado y se extiende por el sur de Arizona, Nuevo México, Texas, Arkansas, el valle del Misisipi desde Luisiana hasta el norte de Memphis, y el sudeste de lo que hoy son México y los Estados Unidos: Tennessee, Alabama, Carolina del Sur, Georgia y Florida.
Indios y conquistadores españoles cubierta
Un libro reciente, “Indios y conquistadores españoles en América del Norte” (Alianza Editorial) del historiador francés Jean-Michel Sallmann, rescata del olvido a personajes fascinantes y expediciones fabulosas que, contempladas a la distancia de los siglos que nos separan, parecen producto de la imaginación de un novelista fantasioso. Sallmann se acerca a estas historias con la seriedad y el rigor de un investigador que se interna en el proceloso territorio de una tierra incógnita hollada por aventureros en busca de riquezas y poder.
Tal vez se hable poco de las aventuras de los conquistadores españoles en estos territorios porque el fracaso persiguió prácticamente a todas las empresas y a algunas de forma muy trágica.
Tampoco dieron con las riquezas que suponían que había en ellos: el oro y la plata que pretendían encontrar resultó ser sólo cobre y mica de escaso valor. Para explicar estos fracasos el autor investiga  minuciosamente cómo se organizaban las expediciones, las dificultades de un entorno natural hostil y la feroz resistencia de las tribus indígenas, en parte provocada por los métodos violentos de los expedicionarios.
Las primeras expediciones al norte del territorio de México se desarrollaron en lo que los españoles llamaron Las Floridas, la península de Florida y su zona norte, para más tarde abordar la conquista de Tierra Nueva, al oeste del territorio de los EE.UU. y México.
Además de la gloria los conquistadores buscaban tierras ricas como las de los imperios inca y azteca y un paso de comunicación entre el Atlántico y el Pacífico que facilitase la llegada de los barcos españoles a China y las Molucas con el fin de contrarrestar la influencia de Portugal en Asia, según decidiera el Tratado de Tordesillas. Su fanatismo estaba alimentado también por creencias mitológicas como las de Eldorado y la Fuente de la Eterna Juventud  o por leyendas medievales como la de Las Siete Ciudades.
La más espectacular y novelesca expedición fue la de Alvar Núñez Cabeza de Vaca, cuyos supervivientes (sólo tres de varios centenares) tardaron ocho años en volver a Nueva España tras enfrentarse unas veces y convivir otras con tribus indias de los territorios de Florida, los mismos que exploraron Ponce de LeónLucas Vázquez (fundador de la primera ciudad de América del Norte, San Miguel de Guadalupe) y la trágica de Pánfilo de Narváez, diezmada por los indios y el paludismo.
No le fue mejor a la de Hernando de Soto, veterano de la conquista de Perú, quien tuvo que vadear ríos impetuosos, profundas ciénagas y marismas inhóspitas mientras libraba luchas feroces contra los indígenas en emboscadas y guerras de guerrilla cuyas víctimas hispanas eran decapitadas, descuartizadas y colgadas de los árboles para extender el terror entre los soldados.
Los expedicionarios recorrieron a sangre y fuego Tennessee, la cuenca del Misisipi, Alabama, Memphis y Boston, camino de Texas, donde Soto  perdió la vida y fue sustituido por Luis de Moscoso, una expedición que fue un completo fracaso humano y un verdadero desastre económico.
Episodio poco conocido es también el de los enfrentamientos con los expedicionarios franceses, que no habían aceptado el monopolio de la colonización hispano-lusa bendecido por el Papa.
La España de Felipe II encargó al gallego Pedro Menéndez de Avilés un plan de oposición a la presencia francesa en Florida, contra la que Francia montó  una gigantesca expedición con una flota bajo el mando de Ribaud y un ejército al cuidado de Dominique de Gourgues que destruyó el fuerte de San Mateo y algunos fortines, sin conseguir el control de Florida.
Tras la derrota de los franceses Menéndez tomó Florida en nombre del rey de España y atacó y saqueó la posición francesa de Fort Caroline.
Pero tampoco los españoles permanecieron mucho tiempo porque los indígenas masacraron todas sus guarniciones hasta el punto de que sólo se salvó un español, al que dejaron con vida para que hiciera de mensajero de la tragedia a las autoridades de Santa Elena.
Florida fue entonces considerada por las autoridades españolas como una tierra sin interés y poblada además por indígenas reacios a la sumisión. Sólo interesó entonces la situación estratégica de sus costas para garantizar el suministro de metales preciosos al Tesoro español.
No menos trágicas resultaron las expediciones españolas a Tierra Nueva conducidas por Nuño de Guzmán, fundador del reino de Nueva Galicia y de la ciudad de Compostela, un conquistador de una crueldad tal que Carlos V hubo de destituirlo al tener noticia de sus asesinatos y del comercio de esclavos con los que traficaba.