sábado, 18 de enero de 2020

Museo Vostell Malpartida: Medalla de Oro de las Bellas Artes 2020 al orgullo de un pueblo de apenas 4.000 habitantes

Museo Vostell Malpartida: Medalla de Oro de las Bellas Artes 2020 al orgullo de un pueblo de apenas 4.000 habitantes | Expansión





Museo Vostell Malpartida: Medalla de Oro de las Bellas Artes 2020 al orgullo de un pueblo de apenas 4.000 habitantes

"El Telón Final de Parsifal". Vostell regaló a Dalí el "Obelisco de la televisión-Depresión Endógena", que está en el Museo Gala/Dalí, y este le dio la idea de esta obra: una cortina de motocicletas cayendo en cascada que diseñó en los años 20, cuando la bicicleta era la idea de progreso.
Malpartida de Cáceres, un pueblo extremeño de apensa 4.200 habitantes, es una de las mecas del arte de vanguardia. Allí llegó en 1974 el alemán Wolf Vostell, uno de los creadores más influyentes de la segunda mitad del siglo XX. Y allí está su museo, visitado por 40.000 personas en 2018, y que el próximo año recibirá la Medalla de Oro de las Bellas Artes.
En el globalizado y a veces elitista mundo del arte contemporáneo, resulta exótico encontrar una de las mecas de la vanguardia perdida en medio de la dehesa extremeña, a unos kilómetros de Malpartida de Cáceres (Cáceres). Atraído por el magnetismo telúrico de los canchales de Los Barruecos, allí llegó a mediados de los años 70 un alemán ataviado a la manera tradicional hebrea -como homenaje al sufrimiento del pueblo judío durante el Holocausto-, causando una verdadera conmoción en la localidad. Se trataba de Wolf Vostell, uno de los artistas más influyentes de la segunda mitad del siglo XX. No se puede entender el arte, la danza contemporánea o la publicidad sin su figura. Su importancia le ha valido la concesión al Museo Vostell de Malpartida (MVM) de la Medalla de Oro de las Bellas Artes, que el Gobierno de España entregará a comienzos del año próximo. Por ello, su hijo, Rafael Vostell (Colonia, Alemania, 1965) hace de anfitrión para Fuera de Serie y reivindica la figura de su padre para darla a conocer al gran público.
PUBLICIDAD
Más de 40.000 visitantes pasaron en 2018 por el antiguo lavadero de lana donde se expone la obra de Wolf Schäfer Vostell (Leverkusen, 1932 - Berlín, 1998), creador de técnicas, conceptos y movimientos como el Dé-coll/age y el Fluxus; rompedor en el empleo de materiales; pionero en el uso del videoarte... Todo el universo de un creador comprometido con la sociedad y crítico con los acontecimientos políticos de su tiempo. "Estamos encantados con la medalla", afirma Rafael. "Es un reconocimiento que no habría sido posible sin el apoyo de la Junta, el Ayuntamiento y, sobre todo, el impulso del pueblo de Malpartida. Recibieron a mi padre con respeto e interés. Hoy, 50 años después, se habla de Malpartida en todo el mundo. Puedes ir al MoMA de Nueva York, te reúnes con el comisario y conoce Malpartida, ha estado de visita. Igual sucede en Buenos Aires o Japón", dice con orgullo de este pueblo que no llega a 4.200 habitantes.

LOS HORRORES DE LA GUERRA

Vostell fue un niño de la guerra y un hombre que trató de exorcizar a través del arte sus consecuencias. Nació el año en el que el Partido Nacionalsocialista ascendía al poder. La Noche de los Cristales Rotos, del 9 al 10 de noviembre de 1938, quedó grabada en su memoria: caos, asaltos a sinagogas y linchamientos a los ciudadanos judíos. Mientras corría junto a su tía, el propio Vostell recordaba que se soltó de su mano para recoger unos lápices de uno de los escaparates destrozados. Para el artista ese acto sería el que le predestinó a consagrar su vida al arte.
La familia Schäfer decide instalarse en Checoslovaquia hasta 1945, cuando regresan a Leverkusen. Un periplo de tres meses a pie por una Europa devastada que se grabaría en los ojos de aquel niño de 12 años. "Todos los artistas que viven un hecho tan trágico se quedan permanentemente reflexionando sobre ello. Todo lo duro que expresaría luego en sus obras parte de esa experiencia vital", dice José Antonio Agúndez, director del MVM.
Tras una etapa de formación en Colonia, en 1954 viaja a París, donde entra en contacto con las vanguardias. Allí, descubrirá un concepto sobre el que giraría toda su producción. Mientras paseaba por las inmediaciones del Sena escuchó cómo un vendedor de periódicos voceaba la noticia de portada de Le Figaro: un avión se había estrellado después de despegar [décollage]. Un fenómeno de energía, de vida, de despegue; pero también de caída y muerte. Agúndez recuerda la primera vez que el artista se lo explicó: "¿Qué ves aquí?", le preguntó Vostell mientras le mostraba una copa. "Mientras tú solo ves una copa de vino, yo veo sol, energía, aire, tierra, cristal". Tiró la copa al suelo y entonces le explicó que los fragmentos también estaban contenidos en la copa: "Todo esta ahí, tiempo, espacio, dimensiones..., pero también la destrucción", zanjó.
Al año siguiente regresó a la capital francesa para trabajar como ilustrador y asistente del cartelista Cassandre. "Mi padre siempre tuvo mucho interés por la pintura española. Velázquez o Zurbarán le marcaron desde niño y empezó a estudiar sus obras en los museos franceses, y los grabados de Goya de la Biblioteca Nacional", explica Rafael Vostell. En la Filmoteca de París ve Tierra sin pan, el documental de Buñuel sobre las Hurdes extremeñas y un profesor le dice que visite el Museo del Prado.

SURGIÓ EL AMOR

Una vez en Madrid, en 1958, le sugieren que viajara a Guadalupe, un pueblo de Extremadura, para ver la colección de zurbaranes que se conserva en el monasterio, que los frailes le darían alojamiento y podría restaurar los lienzos. "Ni una cosa ni otra", cuenta Rafael con marcado acento alemán. "Tuvo que alojarse en una casa particular y no pudo trabajar en los cuadros. Pero en ese viaje conoció a mi madre, Mercedes Guardado, que era profesora de Matemáticas. Se enamoraron y se fueron a Alemania. Ella fue su consejera, su modelo, su musa". 
Establecido en Colonia, el matrimonio fue parte activa de las vanguardias artísticas de la ciudad en los primeros años de la década de los 60: performances, happenings, conciertos. Todo estaba en función del arte, incluso su esposa: "Tú eres muy importante en mi vida", llegaría a decirle el artista a Mercedes, "pero primero está el arte". Y Mercedes lo aceptó. Ambos vivieron por y para el arte.
En 1917, el Ready-Made había elevado los objetos a la categoría de arte. Marcel Duchamp convirtió un urinario en una pieza de museo. Los herederos del dadaísmo fueron un paso más allá, como explicó Wolf Vostell al propio Duchamp durante la Bienal de Venecia. El francés exponía un cepillo de dientes como pieza de creación artística y Vostell le dijo que efectivamente era arte, pero también lo eran las acciones que llevamos a cabo con el objeto. ¿Pero cómo elevamos acciones cotidianas a creación artística? "A través de la educación de nuestras conciencias", explica el director del MVM. "Si entendiésemos todos los procesos que intervienen al realizar cualquier tarea, por mínima que sea, haríamos de conducir un coche, de escuchar la radio, etcétera, una obra de arte. Nosotros mismos seríamos artistas. El arte y la vida son una misma cosa. Fluxus [del latín, flujo] es una imitación de lo intrínsecamente vital", añade.
Europa, EEUU y Japón se convierten en los tres ejes del Fluxus. Maciunas, Beuys, Yoko Ono o Nam June Paik desarrollan un movimiento global que mezcla todas las vertientes artísticas, la cultura más elevada con la tradición popular. La efervescente ciudad de Berlín se convierte en una isla para artistas y bohemios y el matrimonio Vostell decide instalarse allí. Las referencias en su obra a Berlín son constantes y el artista se convierte en una celebridad con sus happenings. Vostell retrata todos los acontecimientos de los años 80 y 90. Entre ellos la caída del muro. Fue el primer artista occidental que expuso en Berlín oriental.

CATEDRAL DEL FLUXUS

Cuando Mercedes y Wolf llegaron a Los Barruecos, en 1974, el alemán quedó fascinado por la voluptuosidad y erotismo que alcanza el granito en el entorno y lo declaró "obra de arte de la naturaleza". Su creatividad se desbordó y, coincidiendo con la muerte de Franco y los aires aperturistas, decidió crear un museo al aire libre consagrado al Fluxus. Algo encontró en Malpartida que no había en otros pueblos. "Los malpartideños estábamos tan asombrados como lo estarían en cualquier otra parte del mundo, el arte no dejaba de ser algo de minorías. Estábamos alucinados con este señor", dice Agúndez.
La idea del creador se ha materializado casi tal y como él la concibió. "El museo, donde trabajan 21 personas, tiene dos de las tres patas que ideó: por un lado, tres colecciones, la de Mercedes y Wolf Vostell; la Colección Fluxus donada por Gino Di Maggio, y la Colección de Arte Conceptual, y, por otro lado, el Archivo Vostell, donde estudiar las vanguardias. Falta, para cerrar el círculo, una academia, o antiacademia, de artistas que vinieran a convivir y trabajar. Es nuestro mayor reto de futuro", explica Agúndez. En la actualidad, el museo cuenta con 14.000 m2 de instalaciones, de los que 4.000 están dedicados a las salas de exposición.
Poco a poco se integró a la población de la localidad en el proyecto. Se invitaba a los vecinos a trillar, a exponer fotos de antepasados, de sus comidas..., en el mismo ambiente en que los artistas hacían sus happenings o exponían sus obras. La conexión es tal que no puede explicarse Malpartida sin Vostell ni Vostell sin Malpartida. Como reza en una pared de ladrillo y mortero del antiguo lavadero, "en la escuela de Arte de Malpartida todos son alumnos y todos son maestros".

viernes, 6 de diciembre de 2019

5 curiosidades sobre William Blake - Somos Livros

5 curiosidades sobre William Blake - Somos Livros





5 CURIOSIDADES SOBRE WILLIAM BLAKE

Apesar de ter sido ignorado (e até rejeitado) pelos seus contemporâneos, William Blake (1757-1827) veio a ser reconhecido postumamente como um dos mais importantes poetas e artistas da História da Grã-Bretanha. Embora tenha vivido a revolução do Iluminismo, foi um crítico acérrimo deste movimento que, na sua opinião, negligenciava aquele que é o elemento mais importante da existência humana – a imaginação. Já no que diz respeito à religião,  apesar de ser um cristão convicto, condenava a igreja enquanto instituição, bem como muitas das interdições que esta impunha aos seus seguidores. 
Por estas razões, e por outras, foi uma figura altamente controversa no seu tempo, havendo ainda quem questione se o seu talento era da natureza do génio ou da loucura. Ao assinalarmos (28 novembro) 262 anos desde o seu nascimento, partilhamos cinco curiosidades sobre este autor que recusou todos os rótulos e viu na capacidade humana para a imaginação e para a Arte, a verdadeira imagem de Deus.
‘O mundo da imaginação é o mundo da Eternidade.’
1. VISÕES DE ANJOS BONS E MAUS
O mistério do misticismo (visto, por alguns, como loucura) de William Blake começa logo na infância, altura em que o próprio afirma ter começado a ter visões. Uma das primeiras de que se recorda, ocorreu quando tinha quatro anos e, alegadamente, começou a gritar por ter visto Deus na janela do seu quarto. Outra das visões mais marcantes que teve durante a infância, ocorreu cinco anos depois, altura em que afirma ter visto anjos a pendurar lantejoulas nos galhos de uma árvore e, mais tarde, num dia em que observava preparadores de feno a trabalhar, viu figuras angelicais a caminhar entre eles. 
Estas experiências místicas repetiram-se durante toda a sua vida e inspiraram grande parte da sua obra poética e pictórica. Blake acreditava que era guiado e encorajado por arcanjos para criar e que os próprios arcanjos eram apreciadores da sua arte. A este propósito, William Wordsworth, poeta inglês, seu contemporâneo, comentou: “Não há dúvida de que este pobre homem é louco, mas há algo na loucura deste homem que me interessa mais do que a sanidade do Lord Byron ou de Walter Scott.”
THE GOOD AND EVIL ANGELS, WILLIAM BLAKE (TATE BRITAIN)
2. UMA NOVA TÉCNICA DE GRAVURA
Com pouco mais de dez anos de idade, Blake começou a fazer gravuras de desenhos de antiguidades gregas comprados pelo seu pai, além de escrever e ilustrar as suas próprias poesias. Em 1772, tornou-se aprendiz do famoso gravador James Basire, com quem trabalhou até aos seus vinte e um anos. Tendo-se tornado um profissional na arte, William chegou mesmo a inventar uma nova técnica de gravura, que utilizou para fazer o que ele chamou de ‘livros iluminados’.
Com esta técnica, demonstrada no vídeo abaixo, Blake conseguia gravar texto e ilustração na mesma chapa, sem recorrer a tipos móveis, e colorindo a página, posteriormente, à mão. As gravuras que produziu para os seus livros iluminados, apesar de não terem recebido o devido reconhecimento enquanto William foi vivo, são hoje consideradas entre as mais importantes obras de arte Romântica, e podem ser contempladas no William Blake Archive
3. A CIÊNCIA COMO A ÁRVORE DA MORTE
“A Arte é a Árvore da Vida. A Ciência é a Árvore da Morte.” – escreveu William Blake, em 1826. Apesar de ser um visionário, não via com bons olhos os ventos de mudança que abalaram a Europa, com a Revolução Industrial e o Iluminismo. A sua valorização da imaginação como o elemento mais importante da existência humana contrastava com os ideais racionais e empíricos do Iluminismo, chocando, sobretudo, com as visões ‘materialistas’ e ‘estéreis’ de Isaac NewtonJohn Locke e Francis Bacon – a “trindade infernal”, segundo Blake. 
A sua disputa com Isaac Newton, em particular, era bem conhecida, pois Blake desprezava a sua teoria da óptica que negligenciava por completo a existência da visão espiritual – algo absolutamente fundamental na sua vida e obra. Em 1795, imortalizou o cientista ao retratá-lo como um geómetra divino.
NEWTON, WILLIAM BLAKE (TATE BRITAIN)
4. LIBERDADE DE AMAR SEM RESTRIÇÕES
Em 1782, William Blake conheceu a sua mulher, Catherine Boucher, enquanto recuperava de um desgosto amoroso. Embora tenham tido um casamento feliz, Blake é, frequentemente, considerado (juntamente com Mary Wollstonecraft e o seu marido William Godwin), um dos pioneiros do movimento do amor livre – um movimento de reforma que se iniciou no século XIX e que via o casamento como uma escravidão e pretendia acabar com todas as restrições impostas à atividade sexual.
Defensor da homossexualidade, da prostituição e do adultério, Blake contestava a noção tradicional cristã de castidade e criticava as leis do casamento do seu tempo (sendo que num período mais conturbado do seu casamento, por Catherine não conseguir ter filhos, chegou a sugerir uma relação polígama com uma segunda mulher). Na sua poesia, sugere que as obrigações de fidelidade impostas pelo casamento reduzem o amor a um mero dever, em vez de afeição autêntica. Tendo sido fortemente influenciado pelos ideais românticos, escreve num dos seus poemas, em defesa do poder do amor: “Se uma coisa ama, é infinita”.
OBERON, TITANIA AND PUCK WITH FAIRIES DANCING, WILLIAM BLAKE (TATE BRITAIN)
5. INFLUÊNCIA NA CULTURA POPULAR
Blake morreu pobre e a sua obrasó começou a receber o devido reconhecimento quando, em 1860, Alexander Gilchrist publicou o livro Life of William Blake. Desde então, os seus poemas têm sido adaptados a música clássica por compositores como Ralph Vaughan Williams, e inspirado uma série de artistas e autores: desde o pintor expressionista Jackson Pollock, que tinha uma ilustração de Blake pendurada na parede do seu estúdio, em Long Island, a escritores como James Joyce, Salman Rushdie, Allen Ginsberg, T.S. Eliot e Walt Whitman, ou músicos como Bob Dylan, John Lennon, e Patti Smith
Dois exemplos mais curiosos da sua influência na cultura popular são  a importância que Philip Pullman atribui à obra de Blake na criação da sua trilogia do género fantástico, Mundos Paralelos, (que teve recentemente uma adaptação a série pela HBO), e a referência do autor Alan Moore à obra do poeta inglês nas suas novelas gráficas  V de Vingança e Watchmen